
Sigo buscando una esperanza a la que aferrarme, y
que no me haga sentir tan mal, ni tan egoísta.
Sin embargo, este duro golpe que me ha propinado
la vida me ha servido para aprender un poco más
acerca del ser humano y del valor de la amistad,
del verdadero significado de los verdaderos amigos,
ya que muchos se denominan a sí mismos amigos, pero
muy pocos pueden ser considerados como tales.
A base de pegarme un buen tozolón en esta vida,
he aprendido esta lección, y creo que me ha
servido para valorar más lo que tengo... y
a replantearme mi escala de valores... y quiénes
son mis verdaderos amigos... y quiénes no.


No hay comentarios:
Publicar un comentario